Siguiendo nuestro recorrido por el jetset mundial, ahora nos llega algo todavía más inusual desde Europa.
Pforzheim no es ningún preparador ni carrocero de alta performance. Es una ciudad alemana también llamada Goldstadt -ciudad del oro- al sur de dicho país, y más concretamente centro joyero de fama mundial. Desde allí nos llega un Porsche Boxster totalmente recubierto en una fina capa de oro 22 kilates, en la carrocería, volante, manijas de puertas y hasta las llantas o rines están recubiertos del tan preciado metal.
Se hará una edición limitada de estos Porsche, en total 10 vehículos. Nadie sabe su precio ni quienes serían los eventuales compradores, pero seguro el Sultán de Brunei y Mr. Moriarty estarán entre sus primeros clientes.

