A la vista del dramático descenso en las ventas de su SUV (especialmente en el mercado USA) y con la intención de “no confundir a los clientes con una versión tan poco longeva”, el fabricante alemán ha decidido no efectuar ningún cambio en el Cayenne y seguir comercializando el modelo actual en venta desde el invierno de 2002) hasta la aparición del “restyling” previsto para 2008.
La única novedad que ofrecen los concesionarios es, por tanto, la versión Titanium Edition que salió en junio de este año.
Porsche, actualmente enfrascada (con muy buen criterio) en aumentar y mejorar la gama de su verdadera especialidad,el ínclito 911, tiene intención de presentar su remozado Cayenne en el Salón del Automóvil de Detroit, en enero próximo.
En fin, que la casa alemana se ha dado cuenta de que es mejor olvidarse de este experimento conjunto con Volkswagen (Touareg), en el que Audi no se atrevió a participar, y desarrollar en solitario el nuevo modelo (previsto para 2010) para darle el auténtico sello de Porsche. Y estamos impacientes por ver este nuevo SUV que jamás abandonará el asfalto…

