En la Alemania nazi de 1937 se empezó a diseñar este vehículo que intentaría establecer un récord de velocidad de 550 km/h. Diseñado por Ferdinand Porsche y empujado por un impresionante motor de aviación -derivado del motor del temible caza Messerschmitt BF109- de 44.5 litros, V12 invertido, de nada más y nada menos que 3000 HP.
La supremacía de la tecnología alemana era una de las obsesiónes de Hitler por aquellos días, quién creyó que el T-80 sería buena propaganda para el régimen nazi. La meta original de 550 km/h, más tarde fue aumentada a 750 km/h; ya con todo listo para que el monstruoso vehículo llevara a cabo su récord, el proyecto se canceló con el rompimiento de la Segunda Guerra Mundial. Increiblemente sobrevivió a la guerra escondido en algún lugar de Austria y desde entonces, permanece en el Museo Mercedes-Benz en Stuttgart.
¿Hubiera alcanzado los 750 km/h? Nadie lo sabe, aunque en los últimos años muchos especialistas en ingeniería y aerodinamica pidieron a Mercedes-Benz que restaurara el T-80 a su estado de pleno funcionamiento y que lo testeara para ver si en realidad hubiera podido o no llegar a 750 km/h de velocidad. Todavía no hubo respuesta…



No creo que alcanzase esa velocidad. El Me-109 de 1937 no desarrollaba esa velocidad (750). Versiones de finales de la guerra se aproximaban a esas cifras, en tierra es otra historia. Los 550 si parecen más asequibles.