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No, no es una broma. La moda de las revisiones también afecta coches de gran lujo. Porque ahora incluso Rolls Royce se ha visto obligada a llamar a algunos Phantom a que pasen por el taller.

Un total de 77 unidades (casi todas ellas “emigrantes” en Estados Unidos) deberán someterse a un chequeo para verificar los anclajes de los amortiguadores traseros.

La noticia, aunque curiosa, no es ni mucho menos preocupante. Para valorarla en su justa medida: es como si con el dinero que cuesta este palacete rodante (411.000 euros) nos compramos un chalecito adosado y el único defecto que le encontramos a la casa es que no funciona la persiana de la cocina. (El que haya comprado últimamente una vivienda nueva sabe a qué me refiero).

Via: Das Autoblog