Os aseguro que me están temblando hasta las manos mientras escribo este herejía post: resulta que el buen señor adquirió su nuevo Ferrari 599 en un concesionario alemán cerca de Dresden, sin imaginar que varios kilómetros después su flamante juguete se convertiría en una auténtica falla valenciana.
Como podeis comprobar, el superdeportivo quedó completamente carbonizado. Afortunadamente, el sorprendido/asustado/indignado/abatido/estupefacto (y todo lo que se os ocurra…) propietario resultó físicamente ileso (aunque anímicamente tuvo que ser un auténtico mazazo).
Hay más fotos del desaguisado a continuación (y de otro similar con un F 430 acaecido este mismo mes), pero advierto que no son aptas para corazones automovilísticos sensibles… (Ferraristas radicales directamente abstenerse).
Estas son del maltrecho 599 GTB


Y estas otras (más impactantes si cabe) pertenecen al malogrado F 430.



(Vía: Motor Authority)
Para masoquistas:
http://www.wreckedexotics.com
Están haciendo un buen trabajo con este Blog, ojalá que sigan así por mucho tiempo.
Saludos
Potrillo
Gracias, Potrillo, por tus palabras de ánimo. Con lectores fieles como tú apetece esforzarse aún más. Saludos