
Raúl C. V. no creo que olvide el día de ayer, pero él se lo ha buscado, y todo lo que tenga que pagar ahora será poco. Un chaval cántabro de 26 años se las ingenió para saltarse un control policial a 170 km/h y sin carnet, algo que está penado con cárcel. Más tarde era detenido por estrellarse contra un árbol, pero ni corto ni perezoso consiguió confesar y que el juez le redujera la pena a 16 meses de cárcel, que no cumplió.
Esa misma noche, por si no había escarmentado, salió de copas pero no con sus amigos, ni para celebrarlo, sino ¡para robar!
Claro, ahora se le juzgará por ambos delitos y espero que el juez también tenga su merecido por no cumplir con la justicia. Si os imagináis lo que podría haber armado a 170 km/h por calles sin carnet… es que no quiero ni pensarlo.



