
El constructor alemán BMW ha presentado estos días su Hydrogen 7, el primer coche europeo capaz de funcionar con hidrógeno que se pondrá a disposición de determinados clientes a partir de abril de 2007. De momento, sólo está previsto poner en circulación un centenar de ellos.
Se trata de la versión larga de la 7 generación de la 7, que sólo se distingue exteriormente de su homólogo convencional por el capó motor ligeramente abombado, la toma de combustible adicional y los logos de Hydrogen 7.

La propulsión corre a cargo de un motor bivalente capaz de funcionar indistintamente con gasolina o con hidrógeno. El paso de un ciclo a otro se efectúa presionando un botón en el volante. Los 444 caballos del motor de 12 cilindros y 6 litros original se han quedado en 260, que aún pueden mover el coche con suficiente soltura a pesar del aumento de peso de unos 250 kilos. La velocidad máxima baja hasta los 230 km/h., algo que hoy por hoy no debería ser preocupante.

El momento del arranque siempre se efectúa con hidrógeno. El depósito permite una autonomía de 200 km., más otros 500 si empleamos todo el depósito de gasolina (74 litros). Si no echamos mano del combustible fósil, la emisión de gases nocivos se reduce práctimente a cero: por el tubo de escape sólo saldrá vapor de agua.
Los clientes que tengan la posibilidad de disfrutar de uno de estos coches del futuro, deberán aceptar pequeñas concesiones: el asiento trasero sólo admite dos pasajeros, y el maletero reduce su capacidad a los 225 litros, ya que el resto lo ocupa el depósito de hidrógeno, situado encima del eje trasero.

Sea como sea, el mayor porblema al que tendrán que enfrentarse será el repostaje del combustible alternativo: en Alemania sólo funcionan cinco estaciones de servicio capaces de atender un vehículo como este: dos en Berlín, dos en Munich y una en Frankfurt. BMW fletará varios camiones cisterna para facilitar el repostaje de hidrógeno.

Lo menos atractivo de este proyecto, resultado de muchos años de investigación, son las afirmaciones de BMW de que hasta dentro de 10 años no estarán preparados para salir al mercado este tipo de motores. Coinciden en esto con las previsiones que hacen otros fabricantes que investigan la propùlsión mediante hidrógeno.
¿Realmente piensan que nos vamos a tragar el cuento de que necesitan todo ese tiempo para solventar los problemas que puedan plantear esta tecnología de propulsión en un uso diario?
La industria automovilística (con la ayuda de determinados grupos de presión que todos tenemos en mente) ya mató en su día al coche eléctrico. Da la sensación de que al coche de hidrógeno directamente no lo quieren dejar nacer; y mucho menos crecer.

