A Kimi Raikkonen le está costando trabajo eso del nuevo empleo como super-piloto de Ferrari. Ya ha estado un buen tiempo visitando la fábrica de Maranello y poniéndose al tanto en la técnica, pero ahora llegará la hora de la verdad: manejar el nuevo monoplaza. El “jefe” Jean Todt se ha anticipado a explicar que “…no sabemos como será la integración con él (Raikkonen). Todavía es un signo de pregunta en ese sentido y ahí es donde Schumacher podría intervenir en su nuevo rol”.
Querer sacar el máximo partido posible a la experiencia de Shumi como antiguo piloto está bien, pero desmerecer “como quien no quiere la cosa” las habilidades de Raikkonen sin siquiera haber presentado el nuevo coche…

