Toro Rosso y Super Aguri

La primera polémica seria de la temporada 2007 en la Fórmula 1 ya está aquí. Tanto el equipo Spyker y Williams no están a favor de que las escuderías Toro Rosso y Super Aguri, puedan competr en el campeonato de constructores, al denunciar que no son constructores de sus propios monoplazas al utilizar el mismo que Red Bull y el monoplaza del 2006 de Honda, respectivamente.

Spyker y Williams están dispuestos a ir a los tribunales y negocian con Bernie Ecclestone que ambos equipos no reciban los ingresos de las retransmisiones por televisión.

La verdad es que esta asunto me recuerda a la polémica que hubo el año pasado cuando todas les escuderas con motores V8 se negaban a que Toro Rosso corriera con motores V10 limitados, y durante media temporada se estuvo diciendo por activa y por pasiva que obtendrían mejores resultados por el empleo de dicho motor, hecho que al final se demostró totalmente falso.

Y es que en la F-1 está clara la guerra existente entre los equipos que aspiran al título y quienes aspiran a mantenerse sobre la pista, y en este caso es un pataleta en mi opinión absurda (aunque se apele a las normas FIA), porque por mucha ayuda que reciban Toro Rosso y Super Aguri no saldrán del pelotón trasero de la parrilla.