En muchos sitios se puede leer que en las autopistas alemanas (Autobahnen) no existe límite genérico de velocidad máxima.

Esto es cierto, pero con algunos matices: las leyes alemanas establecen que si un conductor que circula a mucha velocidad se ve implicado en un accidente del que no ha sido el causante, puede ser considerado como parcialmente responsable del incidente, con la consiguiente “culpabilidad compartida”.

Saco este tema a colación a raíz de una sentencia reciente de un tribunal de Koblenz. Un motorista circulaba a 190 km/h. por una de las famosas autopistas germanas cuando colisionó contra un turismo que, a 110km/h., efectuó un cambio brusco de carril, interceptando la trayectoria de la moto.

Si bien el motorista circulaba a una velocidad “legal” y no fué responsable del accidente, el juez estimó que su excesiva velocidad suponía un “riesgo potencial” y le condenó a pagar el 50 % de los daños producidos en el percance. Y este tipo de sentencias son cada vez más habituales.