Bastante polémico el anuncio de GM para SuperBowl, donde un robot aparentemente tiene un sueño donde cree que lo van a despedir, y lo que pretendía ser algo divertido y original, se ha convertido por lo visto en un insulto para los trabajadores en las cadenas de montaje de los vehículos de GM, y es que a la gente no le hace pizca de gracia que un robot le sustituya, algo totalmente comprensible.