El presidente de Volkswagen, Martin Winterkorn, no le han gustado las críticas que ha hecho el presidente de la república alemana, Horst Köhler, contra la industria automovilística germana. Y, harto de la hipocresía que caracteriza a la clase dirigente, ha arremetido contra los políticos:

Los políticos figuran entre los mejores clientes de los constructores alemanes. Y, por regla general, no suelen decantarse por los modelos que menos consumen.

En principio se refiere a la clase política alemana, pero no hay duda de que sus palabras son válidas para los políticos de gran parte de Europa, especialmente los españoles (no conozco a ninguno que tenga un Seat como coche oficial).