
Volkswagen ha producido, durante el año que lleva en el mercado, más de 41.000 motores TSI para los modelos Golf, Jetta y Touran.
Estos motores se caracterizan por su doble sobrealimentación mediante turbo y compresor volumétrico, con la que se obtienen, de 1.4 litros de cilindrada, potencias de 140 ó 170 caballos (según versiones), y niveles de consumos y emisiones propias de motores de menor rendimiento.
Dado que sus costes de producción son inferiores a los de un motor diesel equivalente, los modelos equipados con este propulsor resultan más económicos que un TDI de similares prestaciones.
Los siguientes modelos que recibirán este propulsor a lo largo de este año serán el Golf Variant y el Tiguan.

