Los “autos chocolate”, aquellos vehículos importados de EEUU que no pueden comprobar su estancia legal, seguirán siendo decomisados por las autoridades, según se anunció por parte del gobierno federal y de varios gobernadores de estados fronterizos. Una medida acertada desde el punto de vista del gobierno y de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Autos, quienes han ejercido mucha presión, pero totalmente negativa para el ciudadano de a pie, que tiene que soportar la ilegalidad del impuesto anual a pagar por cada vehículo (tenencia) y los altos costos de financiación de los fabricantes. En estados fronterizos como Baja California, el parque de coches norteamericanos llega a cifras de hasta el 85% del total de vehículos.
Siempre me pregunté si la gente tiene o no razón de adquirir vehículos en EEUU y no hacerlo aqui, pero la realidad es que un vehículo usado de hace unos 5 años, cuesta casi cuatro veces menos que uno similar de fabricación nacional. Y de los vehículos nuevos, mejor ni hablar, porque a pesar de que sí hay muchas facilidades para adquirirlos, los financiamientos son abusivos y los requisitos ridículos. Además se pueden comprar coches americanos de segunda mano que no se han fabricado en otra parte y que, usados, pueden llegar a ser mejores adquisiciones que ciertos modelos de la industria nacional.
Algo que no ha podido resolver ninguno de los gobiernos de turno, actuando con una desidia alarmante.


si bajaran los impuestos a los autos nacionales.. se acabarian todos los problemas