011207oat07-19nbig.jpg Los “autos chocolate”, aquellos vehículos importados de EEUU que no pueden comprobar su estancia legal, seguirán siendo decomisados por las autoridades, según se anunció por parte del gobierno federal y de varios gobernadores de estados fronterizos. Una medida acertada desde el punto de vista del gobierno y de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Autos, quienes han ejercido mucha presión, pero totalmente negativa para el ciudadano de a pie, que tiene que soportar la ilegalidad del impuesto anual a pagar por cada vehículo (tenencia) y los altos costos de financiación de los fabricantes. En estados fronterizos como Baja California, el parque de coches norteamericanos llega a cifras de hasta el 85% del total de vehículos.

Siempre me pregunté si la gente tiene o no razón de adquirir vehículos en EEUU y no hacerlo aqui, pero la realidad es que un vehículo usado de hace unos 5 años, cuesta casi cuatro veces menos que uno similar de fabricación nacional. Y de los vehículos nuevos, mejor ni hablar, porque a pesar de que sí hay muchas facilidades para adquirirlos, los financiamientos son abusivos y los requisitos ridículos. Además se pueden comprar coches americanos de segunda mano que no se han fabricado en otra parte y que, usados, pueden llegar a ser mejores adquisiciones que ciertos modelos de la industria nacional.

Algo que no ha podido resolver ninguno de los gobiernos de turno, actuando con una desidia alarmante.