Me acuerdo que hace unos 15 años atrás, mi Ford Taunus 1979 se incendió esperando el cambio de un semáforo; la causa fue la manguera de combustible del carburador. No fue noticia en ningún medio, ni novedad en ningún blog (eran los tiempos sin internet) sólo el sufrimiento de mi coche y mío. Pero ¿qué tal cuando un Ferrari 599 se quema en algún rincón del mundo? No sé qué es lo que haga que estas noticias se propaguen tan rápido, que ni a Hulk Hogan perdonan, pero cuando un coche exótico se quema la noticia da la vuelta al mundo. El incendio según se reporta fue espontáneo y fue en Holanda, mientras el ahora infeliz propietario esperaba el cambio del semáforo. El fuego no perdona, llámese Ferrari o mi querido Taunus.
(Vía: Cartech)