large.jpg Ya teníamos un largo tiempo de no mencionar al programa británico Top Gear, que desde el accidente de Richard Hammond pareció entrar en una especie de peligrosa pendiente y que no se recupera de los sustos que les dan lo no siempre obedientes exóticos que acostumbran manejar.

Recientemente, le pusieron la mano encima al Koenigsegg CCXR Flower Power, el primer super-auto impulsado con bio-combustible que, dicho sea de paso, es el coche más potente en producción (1,018 caballos). Esta vez, ninguno de los integrantes del staff se animó a manejar el Koenigsegg, así que recurrieron a los servicios de los propios ingenieros de la marca sueca; el resultado fue una voltereta por arriba de un guard-rail a causa de una llanta que literalmente se desarmó. Por suerte, si se le puede llamar así, el vehículo de 898,000 Euros no resultó completamente destruído ni ninguna persona herida.