
La oficina de medio ambiente alemana (UBA) sigue empeñada en dar caña a los fabricantes de automóviles. La revista Die Zeit se hace eco de los datos que maneja la UBA para afirmar que reducir el consumo y las emisiones de CO2 de los automóviles no es tan caro nos quieren hacer creer los constructores.
Según sus cálculos, disminuir en un 20 % los consumos de un coche normal le supondría al fabricante un gasto máximo de unos 250 €uros. Si se trata de un turismo con motor diesel de cubicaje inferior a 1.4 litros, el montante sería aún menor: por debajo de 160 €uros por vehículo.
A lo largo de la vida del automóvil, este gasto inicial podría suponer el ahorro de varios miles de €uros, además de evitar la emisiones de muchos miles de toneladas de CO2.
Según la UBA, los primeros pasos para hacer efectivas estas reducciones de consumo serían el empleo de neumáticos de baja resistencia a la rodadura, disminución del peso de los coches y la optimización de los sistemas de transmisión.

