
El pasado martes, día 19 de junio, un agente de policía retirado de Palo Alto (California) recibió la llamada de un colega del gremio informándole que su coche robado había aparecido.
Primero incertidumbre, pues creía que se trataba de uno de los automóviles de su compañía de alquiler de coches. Momentos después, la incredulidad: lo que habían encontrado era su añorado Ford Thunderbird convertible azul turquesa de 1956.
Efectivamente, había sido robado el 14 de junio, pero de 1977; ¡hacía 31 años!
Al parecer, unos días antes una señora había adquirido, vía Ebay, un Thunderbird clásico de los años 50´. A la hora de registrarlo en el departamento de tráfico, el número de chasis (VIN) hizo saltar la alarma de la base de datos: el coche figuraba como sustraido.
Ahora, su verdadero propietario se ha encontrado con un auto clásico de más de 50 años, perfectamente conservado y con solo 24,979 millas en el odómetro. Está ansioso por poder mostrárselo a su hijo, que tiene 30 años y jamás ha visto el coche de su padre.