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Honda quiere dar a conocer su vehículo de célula de combustible, el Honda FCX Concept, en todo el mundo para que no les pase lo mismo que con su híbrido, que llegó demasiado tarde para hacerle sombra al Prius de Toyota.

Para mostarlo al público europeo lo han traído hasta el circuito sueco de Gotland Ring, donde algunos privilegiados han tenido oportunidad de probarlo.

El FCX Concept emplea una célula de combustible de cuarta generación, un 20% más pequeña y un 30% más ligera que la de su predecesor. Aún así rinde 19 C.V. más.

El conjunto propulsor resulta tres veces más eficaz que un motor de gasolina y el doble que un sistema híbrido. Con 129 C.V. y un par máximo de 256 Nm. disponibles casi desde el ralentí, el coche alcanza una velocidad máxima de 160 km/h. Como punta no resulta llamativa, pero los que lo han probado aseguran que sus aceleraciones son fulgurantes.

Contando con la capacidad de su batería de iones de litio, el Honda FCX Concept alcanza una autonomía de 570 kilómetros. El coche entero se ha diseñado sobre la base de su sistema de propulsión.

A partir de 2008 Honda tiene planeada una pequeña serie de alrededor de 80 unidades al año para clientes de Estados Unidos y Japón. Como reconoce un portavoz de la casa, “con 80 unidades al año no se puede hablar de un coche de producción”; sin embargo, frente a los vehículos Fuel Cell que otras compañías tienen circulando por las carreteras del mundo, es el único que se matricula como un coche normal, que ha pasado los crash-test preceptivos y, por tanto, puede llegar a una clientela más amplia.

“El Honda FCX es un coche que puede conducir cualquiera. Si mañana llama Bill Gates y encarga uno, para nosotros no será un problema”.