
Parece mentira que a estas alturas la industria automovilística (tan adelantada ella para lo que quiere) no tenga el tema debidamente resuelto. Los coches de hoy en día son superchulis, tienen un puñao de airbags, equipazos de música mejores que el de casa, electrónica para aburrir al ingeniero informático más pintao, y conexiones para cualquier gadget que se nos antoje, por muy extravagante que sea.
Aún así, los coches actuales siguen siendo muy poco seguros: cualquier raterillo de medio pelo es capaz de robar un auto, aunque sea uno que cuesta 60.000 €uros. Y, como se suele decir, en menos que canta un gallo…
Las cifras de robos de automóviles en España no son para tomarlo a broma: 175.000 coches al año. Dicho de otro modo: 1 cada 3 minutos.
A los constructores el asunto nunca les ha quitado el sueño. Ninguno ha dado aún con la solución rrrefinitiva. Solo Volvo ha demostrado suficiente preocupación por ponérselo difícil a los cacos. Es la única marca que tiene 6 modelos con un certificado de seguridad que acredita su interés en que sus coches no cambien tan fácilmente de dueño sin consentimiento del que figura en el permiso de circulación.
Me trae sin cuidado que el 66% de los coches robados sean todo terreno. Primero, porque la mayoría de ellos no son TT. verdaderos, sino sucedáneos de esos que se han dado en llamar SUV.
Segundo, porque ambos entran dentro de la categoría de vehículos de turismo (o sea, automóvil distinto a la motocicleta, especialmente concebido y construido para el transporte de personas y con capacidad de hasta 9 plazas incluido el conductor). Esto es pregunta del examen de conducir; …y de las fáciles.
Tercero, porque lo realmente interesante sería la estadística por marcas, para saber cuales son modelos más deseados, y también los más facilones. Según las compañías aseguradoras, que tampoco sueltan mucha prenda, los autos alemanes también despuntan en esto. Es el precio de la fama.
Audi, BMW, Mercedes y Volkswagen figuran a la cabeza, destinados a ser revendidos en mercados negros extranjeros. Entre los TT, el predilecto es el Toyota Land Cruiser. Y entre los SUV, el campeón también es alemán: BMW X5.
Nos quedan por saber los favoritos ( por su facilidad para el robo) para estrellarlo contra un escaparate, pegarse unas cuantos derrapes en el polígono industrial o para echarse unos canutos y, se la compañía acompaña, incluso un polvete. Seguro que algunos de estos modelos tendrían éxito en el mercado de la mutipropiedad.
Yo tuve uno de esos favoritos de la época: un Opel Kadett GSI. Y aunque en los 9 años que lo tuve solo me lo intentaron robar dos veces, la segunda vez me quedé alucinado: unos críos de E.G.B., de esos que no pueden con la mochila de los libros, me lo abrieron en lo que tardé en cruzar la calle.

