0707_zpvm_parking_metertop_half.jpg Una de las desventajas de vivir en ciudades grandes y con mucho tráfico es la falta de estacionamiento y verse a merced de los parquímetros, las gruas municipales y la falta de monedas que se da generalmente cuando encontramos un parquímetro libre, lo cual encajaría perfectamente con las Leyes de Murphy.

Con el Photo Violation Meter(sic) se acabaron (o empeoraron) los problemas. El artefacto puede cobrar con monedas tradicionales, pero también con tarjeta de crédito y débito. Incluso, avisa por teléfono de que el tiempo está próximo a terminar e invita a usar la tarjeta a través del teléfono para pagar el tiempo usado o pagar más tiempo.

¿Pero qué pasa cuando se acaba el tiempo por el cual se pagó? Muy simple: no solamente que el Photo Violation Meter confecciona la infracción correspondiente, sino que también toma una foto del vehículo en cuestión y la guarda en sus archivos.

En fin, que para fotos ya teníamos los radares y ahora nos imponen un trasto más que toma fotos y que puede ser convenientemente programado por el municipio de turno para recaudar todavía más dinero a costillas de los automovilistas, como ya pasa con los parquímetros existentes.