
El pasado día 11 falleció a los 85 años, en París, Jean Rédélé, el fundador de uno de los nombres más ilustres del automovilismo francés: Alpine.
Nacido en 1922 en el seno de una familia propietaria de un concesionario Renault cerca de Dieppe, comenzó a participar en competiciones automovilísticas a finales de los 40.
Varios años más tarde decidió hacerse cargo de la preparación de los coches con los que competía, desarrollando un Renault 4CV con el que llegó a vencer en la Copa de Los Alpes de 1954.
Al año siguiente creó su propia compañía. Utilizó el nombre de Alpine por el placer que le producía conducir por carreteras de montaña.
Pero, sin duda, el automóvil que le hizo mundialmente famoso fué el Alpine Berlinette A110, con el que obtuvo resonados triunfos. Entre ellos, el Mundial de Rallyes de 1973.

