
Aunque llego con algo de retraso (el aniversario fue en mayo), lo cierto es que no me gustaría dejar de recordar los 50 años que cumple uno de los modelos clásicos de Jaguar: el XK 150, descendiente del 140 y predecesor de otro insigne de la marca: el Jaguar E-Type.
Lo que hace excepcional a este modelo es que fue el primer automóvil de producción en incorporar frenos de disco. Esta tecnología era tan novedosa que, para clientes desconfiados, la marca ofrecía la posibilidad de adquirir el auto con los habituales frenos de tambor.
Jaguar había sido pionera en la utilización de los frenos de disco en competición. Los empleó por primera vez en los Jaguar C-Type que participaron en las 24 horas de Le Mans de 1953, consiguiendo un sonado doblete. Uno de los pilotos del Jaguar que cruzó la meta en segunda posición era el ilustre Stirling Moss.
Hoy en día, nadie concibe un coche sin frenos de disco, al menos en las ruedas delanteras.

