
Ajetreada penúltima etapa del Rally Transsyberia, que más bien debería llamarse Cayenne Off Road Cup (de los 33 equipos participantes que tomaron la salida, 26 son Porsche Cayenne.
El hecho fundamental ha sido el accidente protagonizado por Armin Schwarz y su copiloto, Oliver Hilger, con el Porsche Cayenne del equipo Germany 1. Los pilotos no sufrieron graves daños, pero el coche quedó tan tocado que no podrá terminar la carrera.
Con lesiones leves, pero visiblemente conmocionados, los accidentados fueron atendidos por los participantes que les seguían: el Suzuki pilotado por el único equipo femenino de la prueba, y por el Dr. Brandenburg, el piloto del Porsche Carrera que a día de ayer lideraba la clasificación tras la debacle del Toyota Land Cruiser de los Garnham.
Ambos equipos permanecieron junto a los heridos durante más de una hora hasta la llegada de los servicios médicos.
Esta parada “ética”, y los problemas para vadear un río (de procelosas aguas, por supuesto) dieron al traste con las opciones de victoria del Porsche 911 Carrera.
El pescador que sacó las ganancias de este río revuelto no fué otro que Rod Millen, que se situó primero en la clasificación, a falta de la última etapa de mañana, con solo 22 kilómetros cronometrados en las cercanías de la capital de Mongolia, Ulan Bator.
En la clasificación provisional, que difícilmente cambiará mañana, los Porsche Cayenne ocupan ahora las tres primeras plazas. En Zuffenhausen ya pueden respirar tranquilos.
Clasificación general a falta de la última etapa:
Más información en la página oficial.
Gracias a Esteban, que me ha obligado a actualizar las noticias de la Transsyberia antes de irme a dormir.