
Las autoridades de la ciudad canadiense de Vancouver, con ayuda del campeón del mundo de esculturas de arena, Peter Vogelaar, inauguraron una muestra de estas obras de arte en la playa de Kitsilano.
La estrella de la exhibición, centrada en temas medioambientales, no podía ser otra que una réplica de arena, a tamaño natural, de un Chevrolet Volt.
Al autor le pareció su mejor manera de rendir tributo a “un coche tan importante”.
Esperemos que realmente llegue a serlo. Entre tanto, cualquier ocasión será buena para que el gran público se vaya habituando a lo que será el futuro de la automoción.
Vía:ens-newswire