Por primera vez en la historia, la ciencia intervino en estudiar las sensaciones del conductor mientras conduce. Expertos del Fraunhofer Institute en Rostock, personal de la Universidad Tecnológica de Munich y Mercedes-Benz, colaboraron en un estudio piloto para intentar “medir” las sensaciones del acto de conducir, mediante análisis de voz, expresiones faciales y preguntas formuladas por psicólogos.
En las pruebas, se usaron dos Mercedes (el nuevo Clase-C y un modelo 1983 del 190-E), tripulados por ocho conductores de entre 33 y 53 años de edad, en la pista de pruebas de Mercedes enfrentando todo tipo de condiciones de conducción.
Basados en los estudios del psicólogo norteamericano Paul Ekman, quién descubrió que 43 músculos faciales reaccionan sensitivamente ante las sensaciones siguiendo siempre el mismo esquema, se analizaron las expresiones de cada conductor por medio de computadoras. En el experimento se observaron 140 movimientos faciales distintos.
Con varias cámaras de video dentro de los vehículos, grabaron las expresiones faciales; cuando las imágenes fueron analizadas en el laboratorio, se copiaron 60.000 imágenes individuales de cada conductor, analizando como un millón de imágenes diferentes.
Asimismo, se analizaron las variaciones en los tonos de voz a través de las diferentes situaciones de manejo e incluso se notaron diferencias en las tonalidades al conducir el modelo más nuevo de Mercedes, contra el más antiguo.
Mi conclusión muy personal es que los ingredientes necesarios para quien es apasionado del mundo de los coches, no pueden ser medidos por una máquina o un médico: la adrenalina, el contravolante, el apex de una curva bien trazada, la aceleración, la conexión hombre-máquina o simplemente el gusto de conducir…
Fuente: Mercedes-Benz
Vía: Benz Insider


