
Cuando la práctica totalidad de fabricantes europeos por fin se han enfrascado en la carrera de presentar variantes híbridas de sus modelos más conocidos, Toyota (pionera en este tipo de motorización con más de una década de ventaja) se plantea el siguiente paso en la expansión mundial de coches híbridos y eléctricos.
En colaboración con la empresa eléctrica EDF (a la que el constructor nipón ha cedido varios vehículos híbridos plug-in para su evaluación) está valorando la posibilidad de crear una red europea de “estaciones de servicio” dirigidas a conductores de automóviles híbridos y eléctricos.
Se trataría de estaciones de servicio que en vez de surtidores de gasolina dispondrían de equipos de recarga rápida para los futuros coches con motorización híbrida (y capacidad plug-in) o eléctrica.

