1958-edsel-convert-green.JPG En septiembre de 1957, se hizo la presentación de uno de los fracasos más grandes en la historia de Ford y del automóvil, a pesar de que tuvo una vida un poco más prolongada que otros modelos de otras marcas y otras épocas: 3 años.

El Edsel era un sedán del tamaño de un barco, como eran típicamente los automóviles norteamericanos de los 50´s y no la novedad de diseño y tecnología que el consumidor esperaba. Se suponía que contaba con ciertas características que lo hacían novedoso en el mercado tales como los cambios automáticos situados en forma de botones en el volante (en el lugar tradicional de la bocina) o el diseño tan femenino de la parrilla… cambios que simplemente no fueron aceptados por los consumidores.

Ford incluyó a la marca en una nueva división que formaría parte de Lincoln-Mercury, e invirtió muchísimo dinero en el Edsel (se calcula que, a dinero de 2006, Ford perdió unos dos billones de dólares); pero las fallas de fabricación, increíbles fallas, eran demasiadas: puertas que no cerraban, pintura que se desmoronaba a los pocos meses, transmisión en el volante que se trababa…

El desabastecimiento de partes para el Edsel era notorio y algunas veces era normal ver un modelo nuevo exhibido en la concesionaria con… ¡una lista de partes faltantes!

La investigación de mercado jamás ha creado un gran coche; los grandes automóviles son producto de la pasión.

Angus MacKenzie, Director en Jefe de Motortrend.