
A petición de los clientes de la marca (que con su insultante poder adquisitivo pueden dar por hecho que sus sugerencias serán tratadas como auténticas órdenes), Bugatti presenta en el Salón de Frankfurt una pequeñísima serie (solo 5 unidades) de su idolatrado Veyron denominada Pur Sang.
La única diferencia respecto al centenar que ya se han fabricado estriba en la carrocería, que se muestra sin ningún tipo de pintura, dejando ver el deslumbrante brillo del aluminio pulido que contrasta con los mates paneles de fibra de carbono.
Desgraciadamente, eliminar la opción de la pintura metalizada no repercute favorablemente en el precio final del coche: 1.4 millones de €uros.
Vía: auto motor und sport





