Imaginen calles sin límites de velocidad, sin semáforos o sin señales de PARE. ¿La llegada de la anarquía conductiva? Bueno, para eso espero que falte mucho.
En la ciudad de Makkinga, en Holanda, se está llevando a cabo un experimento de calles sin ningún tipo de señal de tráfico ni semáforos. La teoría que se quiere probar es que si no se le dice al conductor cómo debe conducir, éste lo hará más cortésmente.
Por ahora, hay menos accidentes y la gente conduce más despacio. Pero claro, estamos hablando de Holanda, un país de primer mundo. Lamentablemente, otros necesitamos la ley del rigor cuando nos sentamos detrás de un volante.
Gracias Manu, por la pista.
Vía: Sci Fi


Me parece muy interesante esta propuesta caótica. Partiendo de la idea de que no existen señales de dirección única, semáforos, stops o cedas, la gente extrema su conducción al máximo, ya que si vamos por una calle con todos los semáforos en verde… quién no ha llegado ha meter cuarta alguna vez? el vertigo de la velocidad te incita a que alguna vez te salgas del orden, partiendo de que tienes los factores de la circulación “en verde”. Pero no todos son factores de la circulación. Un niño, una bicicleta, una moto… cualquier descuido, pueden convertir nuestro sprint en una pesadilla, incluso si el sprint es dentro de las velocidades legales, y estos factores, muchos no los tienen en cuenta.
Imaginar, esa calle, con todas las que la atraviesan sin señalización, que en cualquier momento puede salir alguien. Se acabaron los sprints, por tu bien, por el de los demás, por que sabes, que al no haber luces en verde, la anarquia está servida, la anarquia positiva, aquella que te induce a ser prudente para respetar a los demás. El orden sin orden, el sentido común se aplica, sin basarse en normas.
Los que vivimos en pueblos pequeños, sabemos bien lo que es esto. Sabemos que en cada calle puede salir algún anciano despistado, sabemos que sin señales, tenemos que extremar la precaución, y la verdad, que en mi pueblo (1.600 hab) con apenas señales, no recuerdo cuando fué el último accidente, y puedo asegurar que accidente con heridos graves o muertos, no he conocido en 20 años que he vivido allí.
Puede que si dejamos de pensar en leyes, normas y señales, y empecemos a pensar con la cabeza (obligandonos a ello), la cosa no pinte tan mal. No digo de implantarlo de golpe en Madrid, jeje, pero si que algún municipio mediano siga este ejemplo, y lo pruebe. Los pequeños, ya lo llevan haciendo años.
Saludos.
Anarquía, pero con autogestión.