Año 1983. Manx Rally. El coche es un Opel Ascona. Al volante, Ari Vatanen. Su copiloto; Terry Harrymann. Hay que tenerlos realmente grandes para conducir a esa velocidad por una carretera tan estrecha. Y más grandes aún para ir en el asiento del acompañante.

Si ver a Ari Vatanen subir a Pikes Peak ya era impresionante, verle a este ritmo por esas pistas es sobrecogedor. Y desde el asiento del copiloto tiene que ser terrorífico.

…Y aún no habían hecho su aparición los Grupo B.