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A pesar de que Ford ya no sabe qué hacer para quitarse a Land Rover de encima, lo cierto es que el especialista británico en coches todo terreno mejora año tras año sus resultados.

De seguir así, acabará convirtiéndose en una marca comercialmente interesante, que al fin y al cabo es lo que cuenta en el campo de batalla de la industria automovilística. Siempre que los de J.D.Powers aflojen un poco la soga y las futuras normas anticontaminantes no le arranquen las entrañas.

De momento, la facturación sigue su ruta ascendente (con o sin reductora). Los números de enero a agosto de este año hablan de un aumento de las matriculaciones en un 13 por ciento, contabilizando un total de 141.000 vehículos vendidos en todo el mundo. Espectacular fue la cifra de agosto de 2007, con un aumento del 36 % respecto al mes anterior, julio.

Salvo complicaciones, Land Rover terminará este año con su tercer record de ventas consecutivo. Y esperemos que las piernas de Maria Sharapova no sean el único motivo de este éxito.

La verdad es que entre tanta fiebre de SUV y similares repletos de mocosos, resulta reconfortante cruzarte de vez en cuando con un TT de verdad, con un Land Rover.