
Audi ha dado a conocer las mejoras que incorporará su sistema de tracción total quattro a partir del año que viene.
La evolución consiste en el empleo de un nuevo diferencial “deportivo” con gestión electrónica que repartirá el par de forma continua entre las dos ruedas posteriores.
Aunque en sus comienzos el sistema quattro repartía el 50 % de la potencia para cada eje, desde 2005 el tarado por defecto dejaba el reparto en un 40-60%, enviando más par al eje posterior con el fin de mejorar las características dinámicas de los modelos que lo utilizan.
Ese 60 % distribuido al tren trasero será repartido entre ambas ruedas en función de parámetros como el ángulo de giro, velocidad y aceleraciones laterales. El tiempo de reacción del nuevo diferencial es de tan solo 100 milisegundos, más rápido que el propio ESP que , a partir de esta nueva configuración, verá disminuida su carga de trabajo.
Al trazar una curva en condiciones normales el sistema enviará mayor potencia a la rueda exterior. En caso de necesidad, la electrónica puede llegar a enviar prácticamente todo el par disponible a uno solo de los neumáticos.