Ahora resultó ser que el esforzado mandamás de la F1, Bernie Ecclestone, influenció en la decisión de FIA de “solamente” retirar del campeonato de constructores a McLaren e imponerle una multa económica.
Bernie Ecclestone ha declarado que “McLaren estuvo cerca de ser excluido de los Mundiales de 2007 y 2008 por el caso de supuesto espionaje a la escudería italiana Ferrari. Unos pocos -miembros del Consejo Mundial- peleamos porque la sanción fuese una multa”.
Si la sanción impuesta desató una serie de críticas a favor y en contra de todo el mundillo de la F1, no quiero imaginar qué hubiera pasado de dejar afuera del torneo 2007 y 2008 a McLaren de un plumazo. Bernie no es tonto y sabía lo que se jugaba de excluir a McLaren, quienes difícilmente hubieran regresado a la F1 de haberse impuesto la teórica sanción que él dice y sabía las consecuencias. Su negocio sigue bien protegido, a pesar de todo.