Muchos recuerdan la película Gone in 60 Seconds (60 segundos) por la aparición del famoso Ford Mustang GT500 Eleanor, pero pocos conocieron la versión original sobre la que se basa.
En 1974 otro Mustang daba vida a Eleanor: un Mustang Mach I de 1973; la película era mucho más prolífica en persecuciones que la versión moderna y el presupuesto para destrozar coches parece que en esas épocas era ilimitado… 93 vehículos chocados o destruídos en un lapso de 40 minutos de lo que llegó a ser la persecución más larga de la historia.

