No era lo suficientemente verde para el Salón de Frankfurt. Solo así se entiende que VW se vaya hasta Sydney para presentar su último invento en artillería pesada: el Touareg R50.

Hace apenas un par de semanas que se celebró el Salón de Frankfurt, cita inexcusable para que los fabricantes alemanes asombren al mundo con sus últimas novedades. Pero este año para jugar en casa era imprescindible vestir camisa verde y pantalón a juego. Era el salón de la ecología, de los combustibles alternativos y de los híbridos sin fecha de nacimiento.

En ese contexto, el VW Touareg R50 hubiera destacado en exceso. Es la única explicación que encuentro al hecho de que ahora se presente (y nada menos que en Sydney, dentro del Australian International Motor Show) la última vuelta de tuerca que VW le da a su afamadísimo SUV.

Siguiendo la nomenclatura que Volkswagen emplea para identificar a su modelos más potentes, este Touareg recibe el apellido R50, acompañando en la serie al Golf R32 y al Passat R36.

Se trata de una versión hipervitaminada del V10 TDI, que sube hasta los 313 C.V. y los 750 Nm de par máximo. Para no dejar dudas de su poderío, el R50 monta llantas y neumáticos aún mas grandes, junto con los correspondientes detalles estéticos que identifican a las versiones R de la casa alemana.

El día 11 será la presentación oficial de este, si se me permite la expresión, primer Porsche Cayenne con motor diesel.

Vía: Worldcarfans