Si hay una cosa que tengo clara, es que el futuro del coche de hidrógeno depende, casi en su totalidad, de voluntad política para ponerlo en el mercado. De momento, la UE parece convencida de que este es el automóvil del futuro.

El parlamento europeo ha aprobado un presupuesto de 470 millones de €uros para ayudar al desarrollo de coches propulsados por hidrógeno. Un montante similar será aportado por un consorcio de contructores de automóviles interesados en el proyecto.

Entre las marcas implicadas se encuentran Daimler, Volkswagen, Opel y Honda. Ellas serán las encargadas del desarrollo tecnológico que haga posible que los coches de hidrógeno lleguen, en un periodo prudencial, a nuestras carreteras.

La Unión Europea calcula que el primer coche de hidrógeno de gran serie, independientemente de si emplea motor de combustión o célula de combustible, estará listo entre 2010 y 2020.

Esperemos que los políticos den los pasos necesarios para que la fecha real esté más cerca de la primera cifra.