Ha llegado la segunda parte del Subaru R1e bajo la piel del G4e demostrando que las segundas partes a veces son aún mejores.

Un coche eléctrico de rápida carga y que no parezca una caja de zapatos es lo que Subaru llevará a Tokio el próximo mes. Un vehículo que desafía a la imágen convencional de los eco-coches y que muestra una mejora sustancial sobre lo que fue el primer coche eléctrico de Subaru.

Y he aqui el detalle más importante del G4e: las baterías. Como otros eléctricos las baterías son de litio, pero con componentes de vanadio que almacena entre dos y tres veces más iones de litio que otros materiales convencionales. La densidad de la energía es casi el doble que otras baterías con manganeso. Todo esto se traduce, en pocas palabras, en una autonomía de prometedores 200 kms. con una sola carga eléctrica.

Subaru promete que en 8 horas la batería se carga en casa, pero que en estaciones especiales puede cargarse en 15 mins.

El único punto chocante es el interior de color rojo y dorado, ultra-futurístico dicho sea de paso, contrastando con el exterior de rabioso verde. Al menos el diseño exterior es interesante y actual. Subaru ha decidido explayarse más en lo técnico sobre cómo sacar más energía de un motor eléctrico y al mismo tiempo hacer que recorra muchos más kilómetros; creo que esa es la clave, dejemos el diseño para después…