A Vodafone y Banco Santander le pueden salir muy caros los desprecios de McLaren hacia Fernando Alonso. Miles de aficionados están dejando de ser clientes suyos.

Para Vodafone y los advenedizos del Banco Santander, las multimillonarias inversiones publicitarias que han inyectado en el equipo McLlaren pueden convertirse en una inversión nefasta.

Todo este culebrón entre los pilotos de la escudería está desatando (con razón) las iras de los aficionados españoles, que están empezando a huir en masa de las empresas.

Lo de Vodafone es comprensible incluso sin la ayuda de Lewis Hamilton y Ron Dennis. Como todas las empresas de telefonía, tienen muchos clientes que están hartos de sus abusos.

Lo del Banco Santander me parece mucho más divertido. Se lo tienen merecido por buitres y oportunistas; por subirse al carro de la F1 y Fernando Alonso cuando ya no hacían falta.

Vía: safetycar.net