El VW Bulli más salvaje de todos, pues su dueño ha tenido la ocurrencia de transplantarle el motor de un Porsche 911 Turbo.
Lo único que la falta es la pegatina de “Porsche Inside”.
Por fuera es una VW Transporter fabricada hace 45 años. Pero su propietario le ha hecho una peculiar cura de rejuvenecimiento consistente en colocarle el motor, la transmisión y el sistema de frenos de un Porsche 911 Turbo.
Superar todos los obstáculos técnicos para la transformación le ha llevado 5 años de tuning verdaderamente artesanal. Pero el resultado ha merecido la pena.
Actualización: He cambiado el video porque el anterior ya no está disponible.

