El mítico deportivo nacido en la desaparecida República Democrática Alemana, el Melkus RS1000, tuvo su fiesta particular en el circuito de Sachsenring. De los poco más de 100 ejemplares fabricados, 32 acudieron a la cita.

Coupé biplaza de afilado perfil, puertas en alas de gaviota, motor central, el tacómetro presidiendo el salpicadero, 800 kilos de peso, poco más de 100 ejemplares fabricados.

Un auténtico superdeportivo… para los estándares de la antigua Alemania del este: carrocería de plástico con refuerzos de fibra de vidrio, motor tricilíndrico de dos tiempos y 1 litro de cilindrada heredado del Wartburg, 70 C.V. de potencia.

¿Velocidad máxima? Estoooo, suficiente. Así era, y es, el Melkus RS1000, el sueño consumista de la Alemania comunista.

Con motivo de la entrega de una de las unidades de la miniserie conmemorativa que se empezó a construir hace unos meses, se celebró el pasado octubre una concentración de este modelo verdaderamente exótico en el circuito de Sachsenring. 32 inscritos, aunque algunos eran réplicas que escondían bajo el capó la herejía de un motor de cuatro tiempos.

No faltaron las modelos vestidas al estilo de los años ´70, ni una reproducción a escala del futuro Melkus RS2000.

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