¿Se puede ganar una carrera de coches con un auto que no se puede mover? Afirmativo. Son las pruebas de dB Drag Racing. El ganador es el que consigue más pegada con su equipo de música.

El Fiat Panda de la imagen acude a las competiciones de dB Drag Racing en remolque, como los buenos coches de carreras. Y no para preservar la mecánica.

Tiene que viajar así a los campeonatos porque no puede moverse por sí mismo. Pesa 3,7 toneladas, debidas al “blindaje acústico” que necesita para soportar las vibraciones que genera la potencia de su equipo de música: unos 30.000 watios.

Su dueño se gastó en la transformación cerca de 65.000 €uros. Además del equipo de sonido con 6 etapas de potencia y 3 subwoofers, necesitó hormigón y placas de granito para reforzar el suelo del coche. Sustituyó los cristales originales por lunas blindadas de 6 cm. de espesor fijadas al chasis.

A cambio, consiguió el año pasado el record mundial de su categoría: los aparatos de medición registraron una presión sonora de 163,9 dB.

Al contrario de los concursos tuning habituales, la estética de la instalación es lo de menos.

Pero al igual que en los concursos clásicos de tuning, las chicas poco frioleras son imprescindibles

La medición es estos campeonatos se realiza con el coche completamente cerrado, mientras se escucha un CD con un monótono tono senoidal durante 30 segundos. La rotura de un cristal, el resquebrajamiento del parabrisas o el incendio de alguna etapa de potencia supone la descalificación inmediata.

El record del mundo absoluto (categoría Extreme II) está en manos de unos finlandeses con un Volvo de 20 años que llevó la aguja del medidor hasta los 179,5 decibelios.

A propósito, el coche habitual del propietario del Panda es un Citroen Saxo al que la ha instalado un equipo de música ¡con 18.000 watios de potencia!

Para los interesados, aquí os dejo unos videos de estos concursos (para mi gusto, un poco aburridos):