La Guardia Civil ha descubierto este fin de semana algo que todos sabíamos desde hace mucho tiempo: son más (muchos más) los conductores que conducen bajo los efectos de drogas que del alcohol (que no deja de ser otra droga). No hay más que ver lo “nerviosos” que se ponen algunos cuando no pueden, por ejemplo, adelantar. Qué pena que todo este esfuerzo no sirva para nada. Ni a uno solo de los que dieron positivo se le pudo echar el freno. Habrá que esperar a que un radar les pille a velocidad ilegal (drogados o no).