
La suerte del campéon, influenciada por la FIA, esta vez no estuvo del lado de Hamilton quién vió perder una carrera que casi tenía en la bolsa de su cosecha personal.
El clima no perdonó, un clima extraño con lloviznas durante todo el evento, y que dejó sus secuelas: el andar muy seguro de Hamilton y su McLaren en las primeras vueltas, se convirtió en una catástrofe para el inglés, a quién le habían vaticinado piso seco para dos vueltas más después de la 29. Con el caucho trasero hecho jirones, el McLaren fue a la grava, a punto de entrar a la calle de pits para hacer una de sus paradas. Fin de carrera para Hamilton, a pesar de su enojo contra los comisarios de pista…
De ahí en más fue un trámite para Raikkonen con pista libre; Alonso recortó distancias de casi un segundo por vuelta, pero el finlandés lo tenía medido. En la bandera a cuadros, Raikkonen y Alonso estuvieron separados por casi 8 segundos, con un Felipe Massa tercero resignado ya de toda posibilidad al título.
Los Toro Rosso-Ferrari esta vez estuvieron a la altura y Sebastian Vettel llevó el coche al cuarto sitio y Liuzzi terminó en sexto. El mejor resultado del equipo y con vistas a mejorar. Jenson Button salió del cajón de la intrascendencia y colocó al Honda en medio de los Toro Rosso con un sorprendente quinto sitio.
Lo que cuenta ahora es en qué condiciones llegan Hamilton, Alonso y Raikkonen a Interlagos. Raikkonen se ha sumado a la lucha con 100 puntos, a 3 de Alonso y tiene posibilidades. Pero todos los ojos estarán en los dos McLaren cuyos pilotos están separados sólo por 4 puntos. Enfrente tendrán un circuito difícil con muchos saltos en las rectas y con un clima que puede ser parecido al de China. Si los protagonistas no nos fallan, tendremos una carrera antológica de final de año.



