El oficial de tráfico de mayor rango de Inglaterra fue multado por exceso de velocidad y recibirá una multa de 1.000£.

Quien resultó ser el jefe de tráfico a nivel policial de más rango del país, tuvo la desafortunada idea de circular a casi 150 km/h en una zona de 100 km/h. A la multa citada, enfrentará una suspensión de su licencia y un pedido formal de renuncia de la fuerza policial.

Ahora que nuestra imaginación se traslade a Latinoamérica, en la misma situación. De este lado del mundo, no sólo que no sería detenido -y de serlo, el presunto infractor representante de la ley sería inmediatamente liberado con disculpas incluídas- sino que haría valer su autoridad contra toda sanción y no, no hubiera renunciado a su cargo; pequeñas diferencias…