Hace 25 años atrás, “la tierra de la libertad” veía con recelo cómo los incipientes competidores de Detroit -en ese momento no eran rivales serios- llegaban a EEUU a establecer la primera planta japonesa en suelo estadounidense. La marca que fue cabeza de playa para la invasión, fue Honda y su aclamado modelo Accord, que vendió cientos de miles de unidades en USA y fue proclamado coche del año en varias ocasiones. De los 160 coches por día en 1982, Honda planea producir 1.6 millones de unidades en 2008.