Aqui tenemos dos ejemplos claros de la enorme y lógica diferencia entre la conducción de un F1 en Mónaco en 1974 -Carlos Reutemann y el Brabham BT44- y el Spyker de Christijan Albers en el mismo circuito, 33 años después.

Obviamente, estamos hablando casi de dos planetas distintos; la F1 de los 70´s con coches que debían ser “conducidos”, con cambios manuales, clásico punta y taco (punta talón), contravolante y puntos de frenado más racionales. La F1 actual, casi sobre rieles -a no ser por el subviraje que acusaba particularmente este Spyker-, control de tracción y velocidades de entrada a curva mucho más altas.

No comparo, sólo hago notar el impresionante adelanto entre una época y otra, entre la conducción “a la antigua” de un F1 y la “conducción asistida por ordenador”. ¿Con cuál te quedas tu?

Videos después del salto.