No soy aficionado a furbol, así que no sé si será un buen jugador. Lo que sí parece es que su verdadera vocación era la de piloto. Solo así se explica que el tal Milan Baros, futbolista checo del equipo de Lyon fuera “cazado” en un Ferrari a 271 km/h. en una autopista francesa. Lo cojonudo fue la explicación que le dió a los gendarmes: circulaba a esa velocidad para que el amigo que le acompañaba pudiera oír el ruido del motor.