De no haber nacido y vivido en la Alemania oriental, probablemente Trabant sería hoy en día una marca exitosa dentro de la categoría de los coches urbanos. Pero su dura vida bajo un régimen comunista hace que hoy celebremos su 50 aniversario, en su ausencia.

Este es un cumpleaños no exento de tristeza.
El 7 de noviembre de 1957 salía de la cadena de montaje de VBE Sachsenring Autombilwerke Zwickau el primer Trabant que se fabricó. Los entrañables Trabi hubieran cumplido hoy 50 años de no ser porque su producción se paralizó en abril de 1991, dejando 3.051.385 unidades fabricadas.
Lo que en un principio era un coche barato y robusto terminó adoleciendo de falta de evolución que lo convirtió en un producto obsoleto con multitud de achaques, y fiel reflejo de las incomprensibles y déspotas decisiones de las autoridades comunistas.

Poseer un Trabant en la antigua República Democrática Alemana era un símbolo de status social que no estaba al alcance de todo el mundo. Representó para los alemanes del este un papel similar (salvando las distancias) al del VW Escarabajo para la Alemania de este lado del muro.
En sus años de mayor éxito, algunos clientes tuvieron que soportar listas de espera de hasta 12 años. Esto llegó a provocar la paradoja de que modelos con varios años de antigüedad se vendían en el mercado de segunda mano al mismo precio que habían costado de nuevos.
El venerable Trabi tuvo y tiene dos tipos de público: los nostálgicos, muchos de ellos antiguos propietarios en la Alemania comunista para los que era el único automóvil al que podían acceder, y aquellos que, con mirada displicente, llegaron a coleccionar cientos de chistes sobre él.
Pero los que hoy en día poseen uno los muestran orgullosos, y le prodigan los cuidados propios de un cachorrito. Incluso algunos quieren hacerlo resurgir de sus cenizas; convenientemente evolucionado.


Si lo comparamos con un SEAT 600, más o menos de la misma época, se podría decir que el Trabant era más moderno, (salvando el motor de 2 tiempos). Sin embargo, como muy bien dices, apenas fue desarrollado. Un claro ejemplo de lo que pasaría si no hubiera competencia y el mercado estuviese planificado.
esta chomaso el auto