Hace escasamente dos años que Honda presentó su concepto FCX de coche propulsado por célula de combustible, y hace unas horas ha dinamitado los cimientos de la industria automovilística mundial al anunciar su producción en serie para el año que viene bajo el nombre de Honda Clarity.

Quédense con este nombre: Honda Clarity. Es la versión de calle del Honda FCX Concept (casi igual al original, salvo pequeños cambios en el morro para aumentar la zona de deformación en caso de impacto) y, por encima de todo, es el primer coche con célula de combustible que llega a la producción en serie.

Llegará al mercado en verano del año que viene, de forma pausada y (a la fuerza ahorcan…) limitada a zonas donde existen estaciones de servicio de hidrógeno (California tendrá el honor de ser la primera).

Se comercializará en la modalidad de leasing a tres años, con una cuota mensual de alrededor de 600 dólares que incluirá mantenimiento y seguro de accidentes.

Pero al contrario que en el Proyect Driveway que GM anunció a bombo y platillo hace unas semanas, Honda quiere dejar bien claro que sus ingenieros no estarán para vigilar de cerca a su criatura. Cualquier cliente que cumpla los requisitos podrá acercarse hasta un concesionario de la marca, firmar los papeles y llevarse su coche a casa.

Con el depósito lleno, el Honda Clarity podrá recorrer cerca de 430 km. Y su célula de combustible está preparada para “arrancar” incluso a temperaturas de 30 grados bajo cero.

Y yo, hombre de poca fe, dudando de la publicidad de Honda